Expte. 0004/2026 · Ref.: 29 ejemplares, Granada · Estado: custodia cautelar
España rescata a 29 ajolotes de una pecera y los pone a salvo en otra
En agosto, la Policía Nacional adscrita a Andalucía recuperó en Granada 29 ajolotes que se estaban vendiendo sin papeles. La prensa lo tituló «rescate». Vale la pena leer el comunicado con atención, porque cuenta dos historias distintas y las presenta como si fueran una.
Historia 1: el ajolote en peligro
La primera mitad del texto habla de Xochimilco: el ajolote «sobrevive únicamente en el sistema de canales», sus poblaciones retroceden por «la destrucción y degradación de su hábitat, la contaminación del agua, la expansión urbana y la introducción de especies invasoras». Todo cierto. Todo a 9.000 kilómetros de Granada.
Historia 2: el ajolote sin papeles
La segunda mitad cuenta la operación. Y el cargo es este: la persona investigada «no disponía de la documentación necesaria para acreditar el origen legal y la trazabilidad» de los animales. En ningún momento se dice que vinieran de Xochimilco, ni que alguien los hubiera sacado de un canal. Se dice que no tenían papeles.
Es decir: si esos mismos 29 ajolotes hubieran tenido su documentación, serían indistinguibles de los que se venden legalmente en cualquier tienda de animales de España. Mismo color, misma genética de laboratorio, misma pecera. La diferencia entre un ajolote «rescatado» y uno «en venta» es un papel.
Ninguna de las amenazas del primer párrafo estaba en Granada. Ninguna se resolvió en Granada.
¿Rescatados de qué?
Los 29 ejemplares fueron trasladados al Zoobotánico de Jerez, donde personal veterinario «evaluará su estado sanitario». Bien por ellos: seguramente estén mejor atendidos que nunca. Pero no van a volver a Xochimilco. No deben: soltar ajolotes de cautiverio en el canal sería un riesgo sanitario y genético para los pocos que quedan. Así que el destino del rescate es, en el mejor de los casos, una pecera mejor. Prisión preventiva con buena calidad de agua.
La cuenta
Una unidad policial, una investigación, diligencias judiciales, un traslado y la custodia veterinaria indefinida de 29 animales en un zoológico. Todo eso para hacer cumplir un trámite sobre ejemplares cuya captura en la naturaleza nadie alega. El comunicado lo llama «la segunda intervención policial de estas características desarrollada en España». En Xochimilco, mientras tanto, las carpas siguen comiéndose los huevos sin que nadie les tome declaración.
Para muchas especies, el control de origen sirve: el tráfico de ejemplares silvestres es real y el papel lo frena. Para un ajolote en Granada, no. No hay ajolotes salvajes en España que proteger, y no existe un solo ajolote albino silvestre en el mundo que se pueda traficar: el color albino entró a la especie en 1963, en un laboratorio de Indiana, desde una salamandra tigre de Minnesota. El único lugar donde un papel puede proteger a un ajolote salvaje es la frontera de México. Todo lo demás es el papel protegiéndose a sí mismo (ver la propuesta).
Custodia cautelar
Fuentes: El Economista (México), «España rescata a 29 ajolotes mexicanos del tráfico ilegal de especies», 19 ago 2026, con base en el comunicado de la Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía; Apéndices de CITES; Reglamento (CE) 338/97.